La idea de viajar barato ha rondado siempre por la cabeza del viajero, no es un concepto de la era actual donde economizar aun en lo más básico se ha convertido en una necesidad. Encontrar chollos, vuelos baratos, alojamientos con importantes descuentos, etc. se ha barajado siempre antes de lanzarse a la aventura de la reserva final de un viaje. También es una buena opción para encontrar buenas ofertas de hoteles baratos, además de ahorrar con la mejor oferta viajes.

Dentro de Europa es posible moverse con relativa facilidad encontrando formas de ahorrar y disfrutar al mismo tiempo, dos conceptos que parecen incompatibles pero que no lo son si sabemos donde y como buscar. La clave es conocer las opciones y escoger de entre todas ellas la que mejor nos convenga.

Viajar barato por Europa

Podemos encontrar diferentes alternativas, algunas de ellas son tendencias de nuestro tiempo que cobran fuerza en el viejo continente tras haberse probado con éxito en EE.UU. por ejemplo.  Uno de esos conceptos que ahora se explota con más frecuencia es el del alojamiento familiar.

¿En qué consiste?, muy sencillo, existen redes de contactos especializadas en servir de intermediarios para familias que quieran acoger en sus casas a personas de otros países a un coste infinitamente menor que cualquier alojamiento convencional. El enriquecimiento es doble, ya que a nivel personal se establecen vínculos de amistad que pueden perdurar en el tiempo. Además, se brinda al visitante un ambiente acogedor, se evita estar sujeto a férreos horarios de hotel (referidos, por ejemplo, al restaurante) y se puede practicar mucho mejor el idioma.  La familia anfitriona en un principio se convierte posteriormente en familia visitante, ya que a cambio sus huéspedes les ofrecen esa misma estancia en su propio país.

Son servicios que funcionan muy bien y las estancias son sugeridas en función de compatibilidad de perfiles, gustos y aficiones comunes, etc.

Intercambiar la vivienda

Esta manera de ofrecer la estancia es algo diferente a la antes mencionada, pero igualmente es una fórmula de éxito. Nosotros, como familia visitante, nos vamos a alojar también en una casa particular, con la diferencia de que los dueños nos la habrán dejado disponible para nosotros solos.  Nosotros, al mismo tiempo, también habremos dejado nuestra vivienda a disposición de otra familia, que puede incluso ser la dueña de la vivienda donde nos alojemos.

Las ventajas son evidentes, además del hecho del considerable ahorro económico, nos vamos a encontrar con unas comodidades que pueden no encontrarse dentro de un hotel, por ejemplo.  Nos permite una mayor libertad de movimientos ya que tampoco tendremos que estar sujetos a los horarios de desayunos y comidas del hotel, cuidamos de la vivienda en la ausencia de sus dueños, al mismo tiempo que tampoco dejamos nuestra casa sola.

También existen webs especializadas para este cometido, por lo que no tendrás que poner ningún anuncio en prensa esperando que alguien te conteste. La estructura de estos portales se asemeja mucho a la de una inmobiliaria. Se ofrecen datos completos de la vivienda incluyendo fotografías, información de los dueños, los requisitos de aceptación de familias, la fecha o fechas disponibles a lo largo del año, las condiciones de intercambio, etc.

Aquí también existe un importante control y cuidado porque las transacciones sean seguras y respondan a unos mínimos de calidad.  Además, puede contarse con las opiniones de otros usuarios, lo que sirve de gran ayuda para todas las partes implicadas.

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