San Marino y su historia son un ejemplo único en el mundo de como un pequeño estado ha sabido conservarse autónomo e independiente a través de los siglos. Emperadores y Papas, asà como grandes generales y conquistadores, se inclinaron ante un ideaal de libertad defendido unicamente por la fe.

Este pequeño paÃs europeo independiente es un peñasco de roca frente al mar Adriático. La montaña Titano, ese es su nombre, es una peculiar formación geológica que recuerda a un navÃo de piedra. Se halla a unos 20 kilómetros del litoral.
El casco histórico de la ciudad de San Marino es una ciudadela medieval conservada desde hace siglos. En el borde del Monte Titano se levantan tres fortalezas, conectadas todavÃa en la actualidad por murallas. Dentro de las murallas, las calles, fortalezas, edificios, casas medievales, conservan el aspecto austero, pero a la vez sugestivo del pasado. Destacables turÃsticamente son las tres fortalezas (Guaita, Cesta y Montale), pero sobre todo la segunda, ya que alberga el museo de armas antiguas.
Tampoco hay que olvidar la vista al Palacio Público, BasÃlica del Santo y la Iglesia de San Pedro. Asà como la Iglesia de San Francisco o la de San Quirino.
Existen además varios museos privados como el museo de armas modernas, de automóviles, de las curiosidades,..
San Marino cuenta con ocho castillos: Acquaviva, Borgo Maggiore, Chiesnaueva, Domagnano, Faetano, Fiorentino, Montegiardino y Serravalle. Cabe destacar además el Santuario de Borgo Maggiore, diseñado por Michelucci.
En este estado también hay espacio para el turismo natural: Monte Titano, colinas de bosques de pinos y sus parques naturales, como Montecerreto, Montecchio, Ausa de Dogana, Laiala de Serravalle, y las reservas de caza y pesca.
Fuente: Oficina de Estado de San Marino | Más en: Consorcio San Marino 2000



