Sin lugar a dudas, una de las curiosidades turísticas que tiene la capital de los Países bajos es el famoso “Barrio rojo”. Es una de las zonas más populares de la ciudad. El color del nombre del barrio se debe a que las tiendas del lugar están iluminadas de rojo, y que todas ellas están dedicadas al negocio del sexo (sex shop o prostíbulos).

Además de exhibir productos en los locales, también se pueden apreciar en las vitrinas a mujeres en ropa interior. Estas chicas son las empleadas sexuales del local. En Holanda, desde hace un largo tiempo, la prostitución y el trabajo sexual es legal para ciertas zonas del país.

En estos barrios también existen los coffee shops. La particularidad de estas cafeterías es que en ellas se venden pequeñas cantidades de Marihuana (no más de 5 gramos). Se considera venta legal porque provienen de plantas de muy alta calidad ecológica.

Las condiciones de este negocio son que el vendedor y su consumidor sean mayores de 18 años y que el local no posea más de medio kilo de marihuana por día. El estado le puso un elevado impuesto a este producto, por lo que se llevan un importante número de esas ventas.

Los coffee shops son concurridos por una gran cantidad de público joven. Ya sea o no para consumir marihuana, estas cafeterías son un punto de encuentro. O por lo menos eso se demuestra al ver durante todo el día una gran concurrencia de gente en los negocios.