El entorno de Guernica está repleto de bellos lugares. Luno, situado en un ribazo de la falda meridional del monte Kosnoaga y a uno tres kilómetros del casco urbano, es un pequeño núcleo de una docena de caserÃos, o haciendas campesinas tÃpicas del paÃs Vasco. Desde el lugar se puede divisar un amplio panorama de Guernica y, más al sur, Santimamiñe y el macizo del Duranguesado en su frontera con el monte Aranotz.

El rÃo Oca permite un paseo por su vertiente, en dirección hacia las zonas costeras, que agrupan pequeñas poblaciones concentradas en las labores de pesca. El rÃo desemboca en el estuario que se forma en la rÃa de Mundana, una de las riquezas naturales más exquisitas de la región. Desde Nabárniz, un pequeño núcleo de población, a diez kilómetros de Guernica en dirección este, la carretera, permite contemplar un intenso y atractivo paisaje. El lugar es propicio para dirigirse al valle de Oma, donde el pintor y escultor AgustÃn Ibarrola produjo una de las obras más originales del arte contemporáneo, reflejando diversas extensiones de bosque de pino, que probablemente desaparecerá al ritmo del crecimiento de la industria maderera.
Santimamiñe, situada en una desviación de la carretera de Guernica hacia Lequeitio, es uno de los grandes atractivos del municipio. En la anteiglesia de Kortezubi, en las entrañas del monte Ereñusarre, se encuentran sus cuevas, descubiertas en 1.916, donde se pueden observar las pinturas prehistóricas que recogen vestigios humanos, de unos 13.000 años de antigüedad. Pueden visitarse cualquier dÃa de la semana.
Y, como no podrÃa ser menos, disfruta de lo mejor de Guernica con el AVE o incluso con algunos de los más económicos billetes de AVE.



