Alta es una pequeña aldea situada al norte de Noruega, esta ciudad posee un escudo muy actual que se elaboró en 1976 el cual muestra la punta de una flecha en referencia a las puntas de flechas de cuarzo, las cuales datan del Paleolítico, halladas en la ciudad.

 

La ciudad abarca un área geográfica de 3,815 km2 situado a la orilla del Altafjorden, se extiende sobre grandes terrenos boscosos y sobre la meseta de Finnmarksvidda. El Río Altaelva ha formado una de los más grandes cañones de Europa, que va desde la meseta hasta el fiordo Altafjorden.

Alta, además se sitúa junto a uno de los yacimientos de pintura rupestre más antiguos e importantes del mundo entero, Hjemmeluft que datan aproximadamente del 4200 a. C. hasta el 500 a. C., el cual cuenta con más de 3,000 dibujos hechos en roca, como barcos, seres humanos, animales y armas. Estos vestigios fueron declarados Patrimonio de la Humanidad en 1985 por la UNESCO.

Además en esta ciudad se encontraron los primeros vestigios de la cultura Komsa (llamado así por el Monte Komsa).

Las Principales actividades en la ciudad de alta con el comercio, micro industrias, educación y servicios públicos. La ciudad también es muy conocida por su industria de pizarras. Además la ciudad con dos excentricidades septentrionales en el mundo, uno es el Hotel de Hielo o llamado también “Igloo Hotel” y el restaurante Subway.

El Museo de Alta se localiza en la ciudad con el mismo nombre al norte de Noruega, es el museo veraniego mas visitado del mundo con más de 1000 visitantes por día. Muestra como exposición al público pinturas del área local y de culturas representativas cercanas, además de las pinturas rupestres que son parte del Patrimonio de la Humanidad, este museo abrió sus puertas en junio de 1991, ganando el premio del Museo Europeo del Año en 1993.

En Alta también se espera un sin número de aventuras, como afirmas la mayoría de turistas, tales como disfrutar de la aurora boreal, el sol de medianoche, las montañas, además de deportes de nieve como motos de nieve y los trineos jalados por perros, y todo esto se complementa con la excelente condición climática que suele presentar esta ciudad a lo largo del año y de sus estaciones. En Alta se construyó el primer observatorio de Auroras Boreales del mundo a fines del siglo XIX, por lo que Alta se ganó el apelativo de “La Ciudad de la Aurora Boreal”.