Encaramada a una colina en la orilla norte del río Arade, Silves ha jugado un papel fundamental en la historia del Algarve. Ocupada desde tiempos paleolíticos, la colina ha visto pasar mil pueblos desde romanos a suevos, desde árabes a vikingos hasta quedar integrada en la corona portuguesa tras un breve periodo de dominación castellana. Las Silves de hoy es una pequeña ciudad de poco más de 10.000 habitantes que mira con orgullo un pasado glorioso en el que la ciudad se erigió como capital de la Sura de Al-Garb el país de Occidente (así podría traducirse del árabe), una provincia dependiente del Califato de Córdoba. Antes fue ocupada por los romanos, que llegaron a esta parte del Sur de la actual Portugal atraídos por la riqueza minera de la zona, y después de esto, antes de la invasión musulmana de la Península Ibérica, estuvo en manos de los visogodos y, durante un breve periodo de tiempo, fue bizantina (siglo VI).

Castelo de Silves

Durante la ocupación musulmana de la Península quedó sujeta a los avatares de los sucesivos estados musulmanes que se establecieron en Al-Andalus. Dentro de la órbita cordobesa fue la capital del Algarve y tras la desintegración del Califato (siglo XI) fue Taifa independiente y, posteriormente, parte de la taifa de Sevilla. Fue parte de los imperios Almorávide y Almohade hasta su conquista definitiva por parte de los portugueses en 1247. Vivió su época de máximo esplendor durante la dominación musulmana, cuando llegó a tener una población superior a los 30.000 habitantes y ganó justa fama como centro de irradiación cultural de primer orden. Ocupaba una extensión cercana a las ocho hectáreas y estaba protegida por una triple muralla defensiva que se ganó la reputación de inexpugnable. Tras la toma definitiva de la ciudad (hubo un pequeño periodo de ocupación lusa a finales del siglo XII), se convirtió en sede del obispado de la Diócesis Algarvia, pero nunca llegaría a tener la importancia social, económica y cultural que tuvo en época islámica. En todo caso, una visita a Silves es imprescindible para entender la historia del Sur de Portugal. El casco histórico, en torno al Castelo, es un reflejo del urbanismo islámico y de la arquitectura popular portuguesa.

Silves Imprescindible

El Castelo

Silves, en tiempos de musulmanes, se distinguió como una de las ciudades mejor fortificadas de Al-Andalus. La crónica lusa del asedio de 1189 habla de una medina “ceñida por muros y fosos de tal arte que ni una sola choza se encuentra fuera de las murallas”. La antigua alcazaba es, junto a algunos lienzos del triple sistema de murallas, la principal testigo de la antigua fortaleza militar de Silves. El edificio que hoy podemos ver data de época califal, aunque fue profundamente remodelado por los almohades y, posteriormente, por los portugueses (se acometieron importantes obras en los siglos XIV y XV). El Castelo es un polígono irregular de algo más de una hectárea de superficie construido con la característica piedra roja de Silves. Cuenta con once torres de entre las que destaca la situada en el extremo norte.

Puerta de Loulé o Porta da Cidade
Localización: Rua da Porta de Loulé
Esta torre del siglo XII es uno de los escasos restos de la muralla que aún quedan en pie. Hasta hace poco fue la sede del ayuntamiento de la ciudad y hoy forma parte del Museo Arqueológico de la ciudad. Es la típica puerta fortificada musulmana con un ángulo recto en su interior y guardada por una torre Albarrana que sirvió para defender posibles acciones militares. Su color rojizo contrasta con las paredes blancas de las casas circundantes.

Se Velha
Localización: Rua da Sé
Construida sobre el solar de la antigua mezquita de la ciudad musulmana, la Se de Silves (Catedral) está considerada como el edificio religioso más importante del Algarve y un magnífico ejemplo de gótico. Se construyó en el siglo XIII, tras la conquista de Silves por parte de las tropas de Paio Mendes Correira, mestre de la Orden de Santiago de la Espala (1249) y para ello se utilizó el típico gres rojo de las canteras de la zona. El resultado fue un bello templo de estilo gótico al que se añadió una portada barroca tras el seísmo del siglo XVIII (aunque se respetó la portada apuntada medieval). El edificio tiene planta de cruz latina y tres naves con arcadas góticas y espectaculares bóvedas ojivales. Imprescindibles el ábside con tres capillas construido con preciosa cantería roja y la capilla de Joao de Rego, que cuenta con las tumbas del obispo Don Rodrigo Joao Gramazo y de Gastón de la Ylha, ambas de estilo gótico. Otro punto a destacar son los azulejos y la bóveda del transepto. Desde el principio, la Se fue sede de la diócesis algarvia, privilegio que perdió en 1577 a favor de Faro.

Cruz de Portugal
Localización: Situado en la salida a Messines
Este crucero es uno de los mejores ejemplos de escultura manuelina del sur del país. La cruz está protegida por un pequeño templete y presenta dos caras independientes donde se representan al crucificado y al descendido en el regazo de la Virgen María. Destaca la calidad del trabajo del escultor y la profusión de elementos decorativos, una constante en la escultura manuelina. Desde 1910 está considerada como monumento histórico nacional.

Museo Arqueológico
Localización: Rua da Porta de Loulé, 14
Horario: De Lunes a Sábado; De 10 a 18 horas en invierno y de 10 a 19 horas en verano
Tel.: 282 444 832
Este museo hace un repaso a la historia de la ciudad desde el Paleolítco hasta la ocupación de la población por parte de las tropas lusas en 1249. En sus cuatro salas se hace un repaso a la prehistoria de la zona, la ocupación romana, el periodo musulmán y, por último, los primeros años del periodo portugués. También posee una impresionante colección de cerámica islámica, una de las más completas de todo Portugal. Si hablamos del edificio hay que destacar un pozo de época almohade datado entre los siglos XII y XIII. Es un ejemplar raro, ya que cuenta con una escalera de caracol adosada a a las paredes que desciende hasta una profundidad cercana a los 20 metros.

Iglesia de la Misericordia
Localización: Frente a la portada principal de la Se Velha
Se trata de un edificio de estilo gótico tardío que cuenta, como elemento más destacado, con una fantástica portada manuelina en uno de sus laterales. El edificio tiene una única nave en cuya capilla mayor se sitúa un retablo renacentista del siglo XVI. La portada principal del templo también es de estilo renacentista, algo muy poco usual en la zona.

Museo da Cortiça
Localización: Rua Gregorio Mascarenhas
Horario: de Martes a Domingos; de 9 a 24 horas.
Tel.: 282 440 480
Web: www.fabrica-do-ingles.pt
Destacado museo de carácter industrial que gira en torno a la obtención y fabricación del corcho. Cuenta con una interesante colección de maquinaria y herramientas del siglo XIX que nos permiten acercarnos a la importancia que el sector del corcho tuvo en la región hasta principios del siglo XX. Está considerado como uno de los mejores museos industriales de Europa.

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