En Holanda no hay muchos “ricos ociosos”. Ni las ciudades grandes y activas ni las aldeas les proporcionan la clase de entretenimientos para los cuales se suponene que viven. Si existen diversiones, hay que buscarlas directamente en La Haya, que, además de ser la capital de la nación,es la “menos” holandesa de las ciudades de Holanda, o en Arhemn, que ha mantenido su reputación medieval de ser la más alegre de la provincia de Gueldres.
El holandés auténtico es ordenado en todas las cosas. Cuando traza los planos de su casa o jardÃn prefiere las lÃneas rectas a las curvas, por decirlo de alguna forma graciosa.Esto puede ser un defecto para muchos turistas mucho más desestructurados que visitan el paÃs,ya que la concepción de las cosas rigurosamente práctica del holandés moderno ha sido opuesta a menudo al espÃritu artÃstico que hizo famosa a Holanda en el siglo XVII.
Sin embargo, muchos pintores holandeses modernos han continuado dignamente las tradiciones artÃsticas de su paÃs, y no hay pruebas verdaderas de que el holandés medio carezca de buen gusto en mayor grado que el individuo de cualquier otra ciudad.
Sean cuales fueran los defectos del espÃritu holandés a este respecto, ello se hallan ampliamente compensados por su pasión por el aseo, que es famosa en todo el mundo. Las ciudades holandesas, especialmente las más pequeñas, son de una limpieza inmaculada. Visita el paÃs y compruebalo.
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