No se puede desembarcar en Holanda sin ver en seguida sus diques.Cuando nos acercamos a las isla de Walcheren, yendo por mar de Inglaterra a Flesinga, vemos uno de los mas hermosos de estos malecones, Westkapelle, que se extiende a lo largo de la costa occidental de la isla. Este dique se eleva a casi nueve metros sobre el nivel del mar y posee casi 5 kilómetros de largo-mas pequeño que el famoso dique de Helder, cerca de Aikmaar.

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Holanda posee una docena de diques similares, aunque más pequeños.Están hechos de barro y arena, reforzados con columnas de madera introducidas en el suelo y con otra clases de defensas.En algunos casos se puede observar como se han encajado inmensos bloques de granito entre los tubos de los apoyos.

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Se puede observar como en la mayoría de los diques, en su parte superior y a los costados, se han plantado infinidad de árboles y flores de todo tipo. Los diques suelen ser un excelente atractivo turístico para todo aquel que visite el país, sobre todo por los faros que poseen y las embarcaciones antiguas encalladas en ellos.

Aunque la principal función de los diques es defender la tierra contra la invasión violenta del mar y los ríos, sirven también para otros fines útiles. A lo largo de ellos se han construido carreteras y edificado muchísimas casas, que al acompañar el paisaje, hacen que la vista se vuelva maravillosa.

La prosperidad y lucha contra el agua: diques más importantes

Por algo llaman a Holanda el país del agua, porque abunda y se tiene una política de gestión de agua muy astuta que ayudan a que sea un país próspero. De los 41500 kilómetros cuadrados de superficie, 77200 son de agua, lo que demuestra la necesidad de los diques.

Los tres principales ríos (Mosa, Escalda, Rin) desembocan en el Mar Norte, y una cuarta parte de Holanda está bajo el nivel del mar, incluso su aeropuerto Schiphol Amsterdam.

El agua le ha dado una gran prosperidad a Holanda, hasta el punto de contar con un gran poder comercial naviero durante la Edad de Oro, pero los holandeses también llevan siglos luchando contra el agua por medio de molinos y diques para su protección. El nivel de agua ha aumentado 17 cm en el último siglo, y se espera que aumente mucho más este nuevo siglo.

Algunos de los diques más importantes que merece la pena conocer son el dique fluvial Nieuwe Waterweg, el dique Europoort el dique Oosterschelde (Parque Delta Neeltje Jans) y el Noordzeekanaal (Canal del Mar del Norte). Uniendo las provincias de Holanda Septentrional y Frisia, el dique más largo de Holanda es el dique Afsluitdijk, el cual tiene 30 kilómetros de largo y un gran encanto natural.

Kinderjik merece la pena ser descubierto porque es el “Dique de los niños”, y no porque sea donde más puedan disfrutar los niños sino porque en este nuevo dique tuvieron que trabajar cientos de niños para proteger Alblassewaard de posibles futuras inundaciones. Aunque hay una leyenda que dice que un campesino encontró un barril flotando allí, barril que contenía un recién nacido seco y durmiendo con total tranquilidad.

Para quien quiera conocer Holanda por su fama como país del agua, los diques son uno de sus principales atractivos turísticos. Además, conviene saber que  las provincias con mayor cantidad de agua son Frisia y Zelanda (Mar del Norte, el lago Grevelingen y el Oosterschelde).

Fotos: flickr


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