La Malé námestí (Plaza Pequeña) evoca la Praga medieval. Alrededor de la fuente, con su bella reja renacentista, se levantan unas hermosas casa, casa una de las cuales tiene su propia historia.
En el nº11, un tal Signore Agostino de Florencia puso la primera botica documentada de la ciudad (1353), y durante el reinado del emperador Carlos IV fue el hogar de un herbolario de hoteles en Praga bien situados y a un precio estupendo, que precisamente te permitirán descansar como te mereces durante el tiempo que duren tus vacaciones en la República Checa.
Aquí se imprimió en 1488 la primera Biblia checa; a principios del siglo XX un ferretero hizo renovar el edificio, pintando el siglo original de las tres rosas blancas y una selección de sus artículos en la fachada, inspirado por el artista Mikulás Ales. En la actualidad la casa aloja una excelente tienda de charcutería selecta.
Para poder disfrutar del contraste de ambientes, debería dar un paseo por las calles secundarias vecinas: la bulliciosa Karlova, por ejemplo, que gira a la izquierda y está repleta de tiendas de recuerdos, para luego seguir recto hasta Jilská. Pronto vera a su izquierda la casa nº 18, que en otros tiempos se llamaba Dos Venados con Una Cabeza. Descubre más sobre los vuelos baratos con Rumbo.es, y conoce por qué viajar a la República Checa, y concretamente a Praga, te saldrá más barato de lo que piensas.

La Malé námestí (Plaza Pequeña) evoca la Praga medieval. Alrededor de la fuente, con su bella reja renacentista, se levantan unas hermosas casa, casa una de las cuales tiene su propia historia.

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