Los ingleses se han distinguido siempre por venerar su historia. Gracias a este afán conservador, los británicos cuentan con un buen número de fetiches históricos que recuerdan sus grandes gestas y sus grandes fracasos. Pero gracias a esta conciencia, el mundo ha logrado conservar edificios, máquinas y objetos que hubieran desaparecido sin dejar ningún rastro. Un ejemplo claro de esta pasión por lo importante, por lo único, es el Victory. Se trata del único barco del siglo XVIII que se ha conservado hasta nuestros dÃas, un honor y privilegio que se gestó en 1805, cuando este imponente navÃo de lÃnea de 110 cañones fue buque insignia de la armada británica capitaneada por Nelson. Este barco, junto a otros 31, se enfrentaron frente a las costas del Cabo Trafalgar a la armada combinada formada por España y Francia. La batalla acabó con gran parte de la flota aliada, con la vida de Nelson y condenó a España a un periodo de decadencia del que ha logrado salir hace apenas un cuarto de siglo.
La HMS (His Majestic Ship o barco de su majestad) Victory se construyó a mediados del siglo XVIII. Fue uno de los mayores barcos de su tiempo, superado sólo por gigantes como la SantÃsima Trinidad, el mÃtico barco español perdido en Trafalgar que fue el navÃo más grande de su tiempo. Con sus 80 metros de eslora y sus tres elegantes mástiles, es un magnÃfico ejemplo de barco de las guerras napoleónicas y la única oportunidad de ver desde dentro una de estas fabulosas máquinas de guerra. Después de su participación en los conflictos que asolaron Europa en la primera década del siglo XIX, el barco quedó anclado en el puerto de Portsmouth cumpliendo como buque protocolario. Se salvó del desguace por el papel que jugó en Trafalgar y por la fama del que fue su capitán durante la batalla. Durante más de un siglo se destinó a barco almacén y después de la década de los 20 del pasado siglo, sufrió una concienzuda restauración que la dejó con la cara que muestra hoy dÃa a los miles de visitantes que suben a cubierta cada año.
La Victory está ahora alojada en el dique seco número dos del Astillero Portsmouth y cuenta con tripulación y capitán propios pese a que hace casi cien años que no toca agua. Subir a bordo es hacer un viaje en el tiempo y vivir de lleno las sensaciones que debÃan sentir los marineros que servÃan a las órdenes del Almirante Nelson. Para los amantes de los barcos, es una auténtica gozada y para el resto de visitantes, una oportunidad única.
Localización: Historic Dockyard (Portsmouth).
Horario: De abril a octubre de 10.00 a 18.00. De noviembre a marzo, de 10.00 a 17.30.
Precio: 17 libras (incluye acceso al museo naval británico). Ver hoteles baratos en Londres






at 11:49 pm
Desde London Victoria, (Londres), Portsmouth esta tan solo a 2 horas en tren. El viaje es tranquilo y bonito. Pero lo realmente bonito es cuando se llega al apeadero tan solo a 2 minutos de la entrada al puerto.
Altamente recomendable para todos los enamorados de la historia naval. Sin duda, si vas a Londres o alrededores y tienes tiempo. NO PUEDES DEJAR DE VISITAR ESTE HISTORICO NAVIO.