La provincia está intimamente ligada al mar por la extensión de su costa y porque apenas hay villas que disten más de 25 kilómetros del litoral. Una curiosidad geográfica: en ella se encuentran los puntos más septentrionales –el cabo de la Estaca de Bares- y occidental –el cabo de Touriñan- de la España peninsular.

La capital: Eje cultural. PolÃtico y económico de la región, la Coruña es una de las ciudades más antiguas de Galicia.
Algunas leyendas irlandesas hablan de un jefe celta llamado Breogán que llegó a estas costas hace miles de años.
Si hay algún monumento que represente la ciudad –está incluso en su escudo – es la Torre de Hércules. De incierto origen celta, fue edificado por el arquitecto Cayo Sevio Lupo en el siglo II, aunque debe su forma actual a la reconstrucción de 1790, bajo el reinado de Carlos III. Es el único faro romano del mundo actualmente activo. Hay una magnÃfica vista de la rÃa y la ensenada de Orzán desde lo alto.
La ciudad vieja hay que recorrerla a pié . Las estrechas calles, enclavadas al final de la estrecha penÃnsula, guardan rincones entrañables. El paseo puede comenzar, pasando por las Murallas y las Puertas al Mar, en el Castillo de San Antón , del siglo XVI, que fue utilizado como prisión. Hoy está unido a tierra por la prolongación del muelle de Las Animas y es sede del Museo Arqueológico. Prosiga por el JardÃn de San Carlos, apacible lugar con magnÃficas vistas del puerto, un monumento dedicado a la figura de John Moore, una lápida con un poema de RosalÃa de Castro al general inglés y otra con unas palabras dedicadas al valor del soldado gallego.



