Samobor está situado a los pies de verdes montañas junto a las borboteantes corrientes del Gradna y, al ser consideradas del norte de Croacia, recibe un goteo constante de viajeros desde Zagreb.

La mayoría de estos visitantes no pueden resistirse a acudir al café de la plaza para saborear Samobroske kremsnite, pasteles cremosos de color natilla hechos por las panaderías de la localidad.

En Samobor hay infinidad de cosas que ver para los amantes del arte y de la artesanía. El museo de Marton contiene la mejor colección del país de cristal y porcelana.

La Galería de Zlatko Prica posee la obra de algunos de los artistas modernos más conocidos de Croacia. Si además tenemos en cuenta la fotografía pionera de la galería foto Galerija Lang y los vestidos populares coloridos del Museo de la ciudad, hay muchísimas cosas que visitar. Igualmente, es el lugar perfecto para dar un paseo por el bosque, con caminos cuesta arriba que dan al parque montañoso de Anindol, para luego atravesar el bosque hacia las dramáticas ruinas del castillo de Samobor  construido en el siglo trece.
 
Una ocasión propicia para visitar Samobor es durante el carnaval, cuando los desfiles y las mascaras iluminan la ciudad durante el fin de semana que precede al Martes de carnaval.

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