Marija Bistrica es uno de los santuarios marinos más queridos de Croacia que atrae a miles de peregrinos cada año.

Es una pequeña y atractiva ciudad situada en un paisaje espectacular. La iglesia de Santa María de las Nieves, sita en la adoquinada plaza principal es verdaderamente sorprendente.

El lugar está dedicado a la Virgen María debido a una milagrosa estatua de madera negra de la Madonna y el Niño que data del siglo 15.

Un sacerdote de la parroquia que temía una invasión de los turcos escondió la estatua, pero murió  antes de revelar el lugar secreto. Décadas más tarde la estatua reapareció por si misma al emitir destellos de luz. Se escondió de nuevo y se reveló de nuevo en el siglo diecisiete, siendo reverenciada desde entonces, ya que muchos la atribuyeron poderes curativos.

Los luminosos corazones rojos (“licitar”) están en lugares religiosos y tiendas de recuerdos. Son decoraciones tradicionales de las regiones de Zagreb y Zagorje.

Puede apreciarse el lugar visitado inscripto en azúcar helada o quizás un mensaje de amor, sabiduría o conmemoración. A menudo se dan como un símbolo de afecto que, en teoría, es comestible.

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