Los claustros de dos pisos que rodean los dos patios del Santuario del Loreto son obra del arquitecto barroco bávaro Filian Ignaz Dientzenhofer. Pero las pinturas de los claustros han sido restauradas en exceso y han perdido su belleza original.

Sin embargo, las imágenes poéticas de las súplicas a María son impresionantes: Torre de David, puerta del cielo  Oroduj za nas (Ruega por nosotros).

Entre el pórtico y la santa Casa se puede contemplar la Iglesia de la Natividad, con frescos del artista barroco Václav Vavrinec Reiner y algunos esqueletos macabros. La iglesia fue consagrada en 7 de junio de 1737, exactamente 111 años después de que se pusiera la primera piedra.

El principal atractivo de El Loreto es la Cámara del Tesoro. Como en otros lugares de peregrinación, los peregrinos han hecho regalos votivos al tesoro en el transcurso de lo años en señal de agradecimiento. La nobleza bohemia encargaba sus regalos a los orfebres notables de la época; entre estos regalos se encuentran algunas de las obras de arte litúrgico más valiosas de Europa central, como la custodia de diamantes, un legado de Ludmilla Eva Franziska de Kolorat. Dicha custodia, realizada en 1699 por Baptist Kanischbauer y Matthias Stegner de Viena, lleva 6222 diamantes incrustados y brilla como el sol. Tiene casi 1 metro de alto y pesa más de 12 kilos.

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