Un viaje para deleitarnos con uno de los fenómenos naturales más bonitos, la aurora boreal. También conocidas como Northern Lights o Luces Nórdicas , se producen a causa del Sol y sus corrientes y que majestuosamente ilumina las frías noches del ártico. Los amantes de los viajes, los curiosos y los que organizan sus viajes a última hora con Expedia, recomiendan volar a Islandia, para cazar las luces del norte y disfrutar de los encantos de este país de naturaleza salvaje que nos ofrece, picos nevados, glaciares, fuentes termales, géiseres, cascadas, desiertos de lava, acantilados, pantanos, lagos, volcanes activos y cráteres, entre otras opciones de accidentes geográficos fríos y cálidos, que dan a Islandia, también el nombre de “la isla de fuego y hielo”.

Muchos turistas y viajeros, recomiendan iniciar la singular aventura en Islandia visitando su capital cosmopolita, Reykjavik. Desde allí se accede al conocido triángulo de oro para visitar el Parque Nacional de Thingvellir, el impresionante Geysir, rodeado de fumarolas de menor tamaño y la gran cascada Gullfoss.

Después de visitar el triángulo de oro, toca dejar la capital de la isla, para volar a Höfn, un pueblo situado en el sur de Islandia y que será la base de las excursiones nocturnas. Por las noches se realizan caminatas guiadas para observar la aurora boreal y aprender más de este maravilloso y espectacular fenómeno meteorológico, que se produce cuando las partículas de masa solar cargadas eléctricamente impactan con la atmósfera, concretamente en los polos, y su secreción es conducido por el campo magnético que envuelve la Tierra.

Aprovechando la estancia en Hönf, se pueden visitar los alrededores, siendo especialmente impresionante la laguna glaciar que nace del glaciar más grande de Europa, el de Vatnajökull.

QUÉ LLEVAR

Es recomendable llevar ropa cómoda y de abrigo, forro polar, chaqueta cortavientos, guantes, gorro, bufanda, zapatos de suela gruesa, cámara de fotos o vídeo y una mochila pequeña para las excursiones.

OBSERVACIONES

La realización de algunas actividades y excursiones, está sujeta a que se den las condiciones climatológicas adecuadas en Islandia. La observación de auroras boreales, al tratarse de un fenómeno natural, no se puede garantizar.

Los lunes el Museo Nacional está cerrado; este caso se incluye el Museo de Esculturas de ásmundur Sveinsson.

Los que ya han visitado la isla, recomiendan hacer este viaje en la época de octubre a marzo, meses donde las temperaturas bajas son las que priman, pero época en la que la observación de las auroras boreales es más vistosa y espectacular.