Bulgaria es un país casi desconocido para la mayoría de los europeo, y no digamos ya de cara al turismo internacional. Aún así, son varios miles de personas al año las que pasan por la capital de Bulgaria para tener unos días de vacaciones, y hacer un poco de turismo por esta parte de Europa. Ya hemos hablado en anteriores ocasiones de los distintos tipos de alojamiento que existen en el continente, pero hoy vamos a especificar algo más, y hablar de uno en concreto: el Hotel Sografski de Sofia.

Siempre existe el encanto de viajar a países muy distintos al nuestro, porque nos resulta de lo más exótico, o interesante. Y tenemos curiosidad. Sin embargo, viajar a países que son similares a veces nos resulta algo aburrido y monótono, pensando que nos vamos a encontrar un duplicado de nuestra ciudad o algo parecido. Nunca es así, así que no debemos cerrarnos puertas solo porque el destino de nuestro viaje no se compara al destino de nuestros sueños.

Lujo en la capital búlgara

Cuando se piensa en Bulgaria, nos imaginamos un turismo rural o cultural. Nada de viajes por todo lo alto, o gastos de grandes fortunas. Sin embargo, esto no tiene por qué ser así. Cada ciudad tiene sus pequeños rincones lujosos, alojamientos que no nos esperábamos para nada que estaban ahí, y que aún así, pueden suponer una gran diferencia en nuestro viaje, llegando a ser un aspecto incluso fundamental.

En este artículo vamos a hablar de uno de los hoteles más populares de Sofia. Es el Hotel Zografski, que pertenece al grupo hotelero Kempinski. A primera vista, cuando visualizamos el edificio que aloja este hotel, vemos un gran bloque con multitud de ventanas. Un edificio tosco, sin aparente valor artístico o estético. Esto nos enseña que no hay que fiarse de las apariencias, pues el Hotel Zografski guarda un maravilloso tesoro en su interior.

Un oasis de paz

Esa maravilla que esconde dentro del hotel no es más ni menos que un jardín secreto. En medio de la basta ciudad, supone un pequeño oasis que maravillará a todos aquellos que se hospeden en el hotel. Nada de ruido de tráfico, griterío de multitudes o simplemente, sonidos de la ciudad que a veces nos irritan.

Esto ya genera muchos puntos a su favor, pero no es lo único de lo que podemos disfrutar. Tanto las habitaciones como las suites tienen un estilo muy característico y muy marcado. Esto no es malo, simplemente lo hace reconocible. El diseño es bastante elegante e intenta ser clásico, sin embargo, hay ciertos detalles de sobrecarga, y elementos demasiado elaborados, lo que hace que la sala parezca más lujosa de lo que es realmente. Esto ocurre sobre todo en las suites. En cambio, las habitaciones, suelen tener un diseño más limpio, con líneas rectas y planas, y no dan ningún indicio de elementos sobrantes.

Por supuesto, en este tipo de hotel no puede faltar un espacio dedicado a la salud y el bienestar. Y también a la belleza, claro. Es por eso que los clientes que lo deseen pueden contratar los servicios de masajes y de spa de los que dispone el hotel. Por eso, si estás estresado de tu viaje de negocios, o simplemente quieres descansar un rato y desconectar de todos los nervios, y de todo el ritmo que genera este tipo de vacaciones, lo que puedes hacer es elegir cualquier servicio de la carta, ya sea un masaje clásico, una manicura, un tratamiento facial o probar una sesión de aromaterapia, que dicen que son muy efectivas y saludables para el cuerpo humano.

Entonces,si podemos permitírnoslo, ¿por qué no disfrutar de este tipo de servicios? Vídeo sobre el hotel vuelos Lisboa ofertas, y hospedarte también -y luego- en la mejor oferta de hoteles en Lisboa bien situados.

Para saber más cosas de Bulgaria:

Fuente de imágenes: breakingtravelnews, tripadvisor

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