El origen de las Catacumbas de ParÃs u "Osarios municipales", data de finales del siglo XVIII y el cementerio de los Inocentes (cerca de Saint-Eustache, en el distrito de Halles ha estado en uso durante casi diez siglos convirtiéndose en una fuente de infección para todos los residentes.
Después de numerosas quejas, el Consejo de Estado, tomo la decisión el 9 de noviembre de 1785, decretó la retirada y eliminación del cementerio de los Inocentes.
Se trata de antiguas canteras que se eligieron para depositar los huesos, en la ciudad de ParÃs para la consolidación de las vÃas públicas minadas con canteras.
La tumba Issoire fue objeto de los trabajos en gran parte de la albañilerÃa para apoyar las galerÃas, complementados por la excavación de una escalera flanqueada por un vertedero de los huesos.
El traslado de los restos comenzó después de la bendición y consagración el 7 de abril de 1786 y continuó hasta 1788, con una ceremonia que consistÃa en una procesión de los sacerdotes.
Posteriormente hasta 1814 al sitio llegaron la recogida de los huesos de todos los cementerios de ParÃs y tras su creación, las Catacumbas despertaron la curiosidad.
En 1787, el Comte d’Artois, el futuro Carlos X, bajó a ellas en compañÃa de damas de la Corte y al año siguiente, se menciona la visita de Madame de Polignac y de Madame de Guiche.
En 1814, François 1er, emperador de Austria, con domicilio en ParÃs la visitó y en 1860, Napoleón III bajó allà con su hijo.
