Visitar monumentos, sitios relacionados con famosos personajes y ver esculturas es una oferta que no cualquier viajero podrá rechazar. Claro que si les decimos que para ello habrá que recorrer un cementerio, no todos tendrán intenciones de llevar a cabo tal aventura. Así, caminando por la ya intrigante ciudad de Londres, nos introducimos en el barrio residencial ubicado al norte, en el que las mansiones que datan de los siglos XVII y XVIII llaman la atención, pero también es ahí donde se ubica el cementerio histórico de la ciudad, el Highgate Cementery.

Al ingresar notamos que el lugar se encuentra dividido en dos ramas, la Oeste y la Este. La primera, podría ser considerada un museo en sí misma ya que es allí donde, famosos personajes de la historia descansan en paz. Caminos arbolados y floridos, tumbas decoradas y ornamentadas con estilo, lujo, arte y… nombres, sí, los de científicos, políticos, escritores o pintores que marcaron una época. Por ejemplo, allí se encuentra la tumba de el físico Michael Faraday, quien probó que la electricidad corre por la superficie de los cuerpos sólidos.

Entre los senderos del cementerio se encuentra la tumba del hombre que marcó un época y una ideología, estamos hablando del alemán Karl Marx, quien murió en Londres en 1883 y cuya tumba, sin lugar a dudas la más visitada, cuenta con un busto que lo representa realizado por Laurence Bradshaw en 1956. Allí también descansan los restos de los escritores George Eliot (1818-1880), seudónimo de Mary Anne Evans, William Foyle (1885-1963) y William Friese Greene (1855-1921).

Así, entre el descubriendo de tumbas famosas y la admiración del arte mortuorio es que nos despedimos de este cementerio de estilo gótico. Un auténtico viaje al más allá.

Etiquetas: , , , , , ,