El día mas esperado del crucero por parte de todos los integrantes del grupo de bloggers había llegado: Stavanger, o lo que es lo mismo, la subida al “Púlpito”. Me levante con mas energía que los días anteriores y desayune fuerte ante lo apasionante que se presentaba la jornada.

Desembarcamos en Stavanger y un autobús nos esperaba para llevarnos al inicio de nuestra ruta y como es habitual en los Fiordos con tanta agua por todos lados tuvimos que pasar unos 40 minutos en ferry y luego otros 15 minutos mas de autobus para llegar al punto de inicio de la ruta. Estábamos preparados para nuestra subida al Preikestolen.

El Preikestolen es una formación rocosa en la costa suroeste de Noruega, desde la que se divisan unos paisajes espectaculares y a la que anualmente acuden mas de 80.000 turistas a contemplar las mismas.

El recorrido comienza por un sendero de fácil acceso y por el que se avanza sin ninguna dificultad. El grupo aún iba entero.

Pero según avanzábamos el grupo se dispersaba y había gente que se quedaba atrás. Aunque claro totalmente normal si en el trayecto vimos a gente con mocasines y manoletinas para hacer la excursión. Calzado no muy recomendable para la montaña. Si véis esta imagen ya vemos que el camino se complica ¿o no?

Pero todo la complicación que empezaba a presentar la subida se quedaba en nada cuando empiezas a contemplar paisajes como este. Lagos que en un día soleado como el que nos acompañó a nosotros dejan bellas postales.

 

 

 

 

 

 

 

 

Después de una hora y media nuestro objetivo se encontraba mas cerca y las panorámicas que teníamos mejoraban paso a paso. No había angulo que se escapara a nuestras cámaras, aunque claro esta, la mejores vistas se quedaban en nuestras retinas.

En este momento de la ruta yo ya iba solo, había perdido a los demás bloggers, bueno a todos menos a uno, Ignacio me llevaba la delantera y estaba esperándome sentado en la roca cuando llegue. La primera impresión cuando ves “El Púlpito” por primera vez es “Pues no es para tanto…”

Pero ese pensamiento cambia en el momento que lo ves desde otra perspectiva: Brutal, impresionante, espectacular, son algunas de las palabras mas escuchadas cuando la gente pisa por primera vez el Preikestolen, ¡Y no es para menos! 

Una vez allí lo que mas apetece es sentarse y disfrutar del momento. Nosotros lo hicimos, aunque también tuve tiempo de hacer algunas fotos para que veáis la panorámica que hay desde la piedra ¿Os gusta?

Pero somos gente aventurera y queríamos otros ángulos, sobre todo Ignacio, al que Anais y yo acompañamos gustosamente en busca de las mejores fotos.

Y aquí estoy yo, disfrutando de un momento único en un sitio único.

Sin dudar el mejor de los días que pasé en los Fiordos, aunque la foto mas espectacular aún no la he recibido ¡Me sente en el borde del Preikestolen con las piernas colgando! 

Y una vez aquí, tocaba volver al principio para embarcar de nuevo, esta vez rumbo a Copenhague, pero con un día entero de navegación.