El Empress había atracado en el puerto de Alesund en torno a las ocho y media de la mañana, aunque nosotros desembarcamos cerca de las diez, puesto que el día iba a ser largo e íbamos a tener tiempo de sobra para visitar la ciudad.

Al abrir la cortina del camarote ¡Sorpresa! las nubes habían desaparecido y el cielo estaba totalmente despejado ¿De verdad estamos en Noruega? 

Pues si, y concretamente en Alesund, una ciudad curiosa puesto que se ubica en siete islas de la costa oeste: Hessa, Aspøy y Nørvøy, Oksenøy, Ellingsøy, Humla y Tørla. Alesund es considerada ciudad desde el año 1848 y se encuentra a 236 km de Bergen. Cuenta con una población de algo mas de 40.000 habitantes y su clima es suave al ser una ciudad marítima.

La primera parada iba a ser uno de los miradores situados en la cima del monte Aksla. Dos opciones hay a la hora de plantearse la subida a este bonito mirador: Subir en coche por la carretera de la parte trasera o bien subir a pie los 418 escalones que nos separan de la cima ¡Nosotros optamos por subir a pie!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Según avanzábamos escalón tras escalón las vistas eran mas bellas y merecía la pena el esfuerzo de recorrer uno a uno los 418 peldaños.

¡Por fín estábamos en lo más alto! Ahora tocaba disfrutar de estas vistas. Siete islas y ni un palmo de terreno libre, sólo edificios rodeados de agua y más agua.

Después de esto tocaba adentrarse por las calles de la ciudad y visitar sus canales, los cuales se encontraban repletos de embarcaciones de recreo y veleros.

Y así, de esta manera, paseando por el puerto y los canales que recorren Alesund se nos fue el día, y es que cuando estas agusto en un sitio las horas pasan muy rápido. Tocaba embarcar de nuevo, ¡Rumbo a Flam!