El Belbedér (palacio de Belbedere) esta fuera del complejo del castillo de Praga, pero merece la pena visitarlo.

Por eso, si usted está de paseo en la zona, salga del segundo patio del castillo y diríjase al norte atravesando el puente (Prasny most) hacia la antigua Jísdárna (Escuela de Equitación), hoy una sala de exposiciones. Desde tu terraza se puede contemplar una vista imponente de la catedral de San Vito.

Luego, más adelante en el recorrido, deje la Escuela  Equitación, siga las Marinské (murallas de Santa Maria), que bordean los jardines del castillo por su derecha, hasta llegar al esplendido palacio que los historiadores del arte consideran el único ejemplo de edificación de estilo renacentista italiano puro al norte de los Alpes.

Lo cierto es que el emperador Fernando I construyó el palacio a mediados del siglo XVI para su esposa Ana. Desgraciadamente, sólo se abre al público durante las exposiciones de arte que suelen celebrarse en los meses de verano.

Etiquetas: