Ideal para aquellos que aman recorrer la ciudad e ir de compras, el mercado de San Miguel es un recorrido obligado para todo aquél que visita Madrid y quiere llevarse recuerdos de esta maravillosa ciudad.
A pesar de que es uno de los sitios más visitados, lo que muchos desconocen es que se trata de uno de los lugares más antiguos, ya que la construcción del mercado se realizó a principios del siglo XX, y una particularidad que resulta muy interesantes es el hecho de que conserva la misma arquitectura de hierro que tenía en su inicio. Ubicado a un lado de la Plaza Mayor, otro punto muy importante del turismo que llega a Madrid, este mercado cuenta con dos plantas y casi más de 1.200 metros cuadrados. Algo que cambió hace algunos pocos años es la inserción de bares y lugares gastronómicos, completando en cierta manera el carácter ideal de la visita, ya que muchos turistas que llegan simplemente a realizar compras pueden de esta manera consumir algo en los mercados destinados a esto.  Es extraño pensar la utilidad que tenía el mercado en el momento de su construcción y el lugar que ocupa hoy en día para el turismo local, ya que a principio de siglo este mercado era un mercado abierto rodeado de puestos – que en ese entonces se realizaban con simples cajones- dedicado exclusivamente a la compra y a la venta de productos completamente artesanales creados por los mismos pueblerinos de Madrid para poder subsistir.