El principal centro de peregrinación cristiano de Praga figura en un marco barroco espectacular. En los alrededores, se encuentra e Nový Svet, una pintoresca calle del siglo XVII.

Si sube desde  la plaza de Hradcany hacia el monasterio de Strahov, mientras pasea por los palacios, oirá a las horas en punto una delicada melodía interpretada por las campanas. Hace muchos años, durante un brote de peste, vivían en Praga una madre y sus hijos. Uno tras otro, los niños se pusieron enfermos, y con las últimas monedas que le quedaban la madre pagaba para que las campanas de la iglesia doblaran cada vez que moría uno de sus hijos.

Después de que fallecieran todos, ella también cayó enferma y murió pero, por supuesto, no había nadie que pagara para que las campanas doblaran por ella. Entonces, de repente, todas las campanas del Loreto empezaron a doblar tocando la melodía de un himno a María. La misma canción se ha estado interpretando hasta hoy.

Esta anécdota nos da una idea de la importancia que tiene este santuario para mucha gente. No se trata simplemente de una importancia histórica o artística, sino que se fue considerando un lugar de peregrinación cristiano.

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