La plaza de la Ciudad Vieja ha sido siempre un punto neurálgico de Praga y las placas conmemorativas de la torre del ayuntamiento recuerdan varios sucesos importantes ocurridos allí a lo lardo de los siglos.
Tras la Segunda Defenestración, ocurrida en 1618, y a la derrota de los protestantes checos en la batalla de la Montaña Blanca, <27 caballeros bohemios> fueron ejecutados en la plaza por orden del emperador Fernando.
Se expusieron sus cabezas en el puente de Carlos, para que su castigo sirviera de ejemplo a los demás. Este suceso llevó a la Contrarreforma.
El 8 de mayo de 1945, los nazis prendieron fuego al ayuntamiento de la Ciudad Vieja en un intento desesperado de someter a la ciudad. Al día siguiente, el Ejército Rojo ruso liberó Praga de la ocupación alemana entrando en la plaza de la Ciudad Vieja.
Muy pronto repararon los daños producidos por el incendio. Tres años más tarde, Gottward, en su discurso pronunciado desde el palacio de Kinský, anunció la creación de un gobierno comunista.
La estatua de Jan Hus del centro de la plaza se erigió en honor a este reformado religioso del siglo XV, que se rebeló contra la corrupción de la Iglesia Católica. Husitas y protestantes rodean la figura de Hus, mientras que una madre y su hijo simbolizan el renacimiento religioso.

La plaza de la Ciudad Vieja ha sido siempre un punto neurálgico de Praga y las placas conmemorativas de la torre del ayuntamiento recuerdan varios sucesos importantes ocurridos allí a lo lardo de los siglos.

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