Paradójicamente está en el corazón del Barrio Rojo, pocos metros de bares y coffee shops, que todavía no cierran las puertas a los turistas. Depende de la hora, emerge la prostitución holandesa, que parece más elegante.

En el Barrio Rojo los turistas gobiernan. La mayaría son jóvenes y ruidosos, pera nadie se excede. Señores y señoras de todas las edades van para curiosear a la Sodoma y Gamarra primermundista. Afortunadamente, cerca de ‘las coffee shops y en cualquier rincón de Amsterdam, siempre hay una cafetería para probar repostería holandesa y casi nunca decepcionan.

Un elemento que enrarece más la escenografía son las parrillas argentinas que allí brotan. Con sus letreros rojos son el principal legado de la popularidad de la princesa argentina Máxima Zorreguieta.

Al caminar par la avenida Domkar, la vieja y la nueva arquitectura ya no conviven en armonía. Por el contrario, marquesinas y locales for export tomaron las fachadas de edificios antiquísimas.

Pero lo peor es el ruido de automóviles y ómnibus, que no tienen permitido circular por el resto de la ciudad, y al que cualquiera se desacostumbra con alegría y sin proponérselo.

Entonces hay que refugiarse, a unos pasos, en Jordaan, el barrio que nació obrero y se volvió bohemia. Entre las puestas de Naaderinarkt y de Lindengracht se descubre el mundo de las modestos mercados de Amsterdam. Son más de veinte.

Los canales de Amsterdam vengan el destino trágico de museo y atracción cinematográfica que pesa sobre Venecia y la sumerge. La gente no sólo vive entre los canales; vive en los canales.

Eso sí, si además de Amsterdam deseas descubrir y conocer otros lugares maravillosos y magníficos de Europa, te recomendamos por ejemplo Madrid y sus hoteles (hoteles en Madrid a buen precio), o bien disfrutar de las playas de Islas Baleares y conocer más sobre los vuelos Palma de Mallorca online.

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