Posiblemente el mayor centro turístico del pequeño país de Luxemburgo sea la ciudad de Echternach (lugar maravilloso donde podrás hospedarte en excelentes hoteles baratos), una pequeña urbe que apenas sobrepasa los 5000 habitantes, y en la que sobre todo se puede disfrutar de un destacado patrimonio histórico y artístico, además de la belleza del entorno de la ciudad, rodeada de bosques y regada por el río Sûre.

echternach

Foto: Flickr.com

De hecho, Echternach es conocida con el apelativo de la “Suiza luxemburguesa“.  Dentro del casco urbano, un lugar de visita obligada es la place du Marché, o sea, la plaza del Mercado, donde se levanta el Hôtel de Ville, el Ayuntamiento, un esplendoroso edificio del siglo XVI.

Pese a sus fechas de construcción, entre 1520 y 1530, el edificio tiene un claro aspecto gótico, con unos pórticos de arcos apuntados en la planta calle y unas torrecillas en las esquinas de la planta más alta. Además en su fachada destacan seis esculturas que representan a la Virgen y a Salomón, además de las personificaciones de las virtudes de Prudencia, Templanza, Fortaleza y Justicia.

No obstante, muy cerca de la plaza del Mercado se encuentra el edificio más importante de la ciudad y uno de los más destacados de toda la arquitectura luxemburguesa: la basílica de San Willibrord, el edificio religioso más antiguo del país.

Sus orígenes se remontan al siglo VII, aunque poco queda de aquello, ya que el templo sufrió un incendio, y durante el siglo XI se reconstruyó en estilo románico. Y no os creais que lo que se ve data de aquella época, porque a su vez se trata de una fiel reconstrucción tras la destrucción que sufrió la iglesia durante la Segunda Guerra Mundial.

Aún así, merece la pena visitar su interior con bellos capiteles o la cripta de estilo carolingio del siglo VII, sin olvidar el museo dedicado a la historia del lugar y el arte religioso que aquí se salvaguarda.