La celebración de la Semana Santa en Alemania contiene algunos hábitos y costumbres muy curiosas que sorprende a los turistas que están de visita por este país.

El domingo de Pascuas recibe a una de las tradiciones más llamativas de toda la Semana Santa. Se trata de la búsqueda de los huevos de pascuas pintados que entusiasma a todos los niños de Alemania. En las casas y en los jardines, los chicos revuelven las plantas, mueven de un lado a otro los muebles y dan vuelta cada rincón para encontrar el objeto tan preciado. Esto obedece a la tradición según la cual la noche previa al domingo de Pascuas, la liebre de Pascuas obsequia sus huevos a los chicos de la comunidad.

Los huevos de Pascua multicolores son el emblema de esta época y representan el nuevo despertar de la vida en la primavera. Pueden estar hechos de chocolate o pintados pero siempre están presentes en la mesa de Pascua. Los huevos se pueden pintar de diversas maneras: utilizando remolachas rojas o madera de Campeche que brinda un especial color azul intenso. El polvo de cúrcuma logra dibujar un amarillo resplandeciente. Son pequeños detalles pero que construyen momentos de mucho entusiasmo sobre todo para los niños.

En la región Oberlausitz se desarrolla una importante ceremonia protagonizada por un grupo de hombres vestidos de traje que desfilan a caballo. Según la historia, unos 1.600 jinetes se emprenden en esta cabalgata, impulsados por sus convicciones religiosas y a lo largo del desfile anuncian la resurrección de Jesucristo. Miles de espectadores se acercan para apreciar esta significativa tradición.

Etiquetas: , , , ,