En Malta, al visitar La Valletta podemos darnos un salto por este pequeño edificio, la Casa Rocca Piccola, construido en 1850, abriéndonos una ventana a la cultura nacional maltesa de antaño. La colección de pinturas y demas enseres personales nos acerca un poco al modo de vida de este período en los palacios malteses.

Datados de la Segunda Guerra Mundial, existen dos refugios situados por debajo del Palacio Casa Rocca Piccola. La vivienda pública se utilizó para celebrar misa los domingos. El refugio privado fue excavado para el uso exclusivo de los residentes de la Casa Rocca Piccola.

Es un alto en el camino curioso si tienes tiempo (sobre todo, observar las distintas pinturas que existen de los mas diversos estilos y autores).

El precio por entrada son alrededor de 6 euros.