El martes por la mañana amanecimos en Flåm. Un pueblo noruego de unos 500 habitantes, situado al final del fiordo de Aurlandsfjord, el cual es una ramificación del Sognefjord. El pueblo se sitúa en el municipio de Aurland y es un destino turístico desde finales ¡del siglo XIX! y en la actualidad recibe unos 450.000 habitantes al año.

La excursión en Flåm consistía en ir en autobús hasta Voos y de allí regresar en tren hasta Myrdal, para aquí coger el Flåmsbana, un tren turístico que recorre los veinte kilómetros que separan estas localidades, siendo ésta, una de las vías férreas con mayor desnivel del mundo, incluyendo en su recorrido varias espirales. Por lo tanto, todos al autobús para llegar a Voos, recorriendo en este trayecto el segundo túnel mas largo de Noruega con algo mas 11 kilómetros de longitud.

En el trayecto hacia Voos la primera parada la hicimos en el Nærøyfjord, otro de los fiordos que la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad. Y la verdad es que no extraña en absoluto. Mientras observaba este ídilico paisaje me imagine varias veces remando en una barca acompañado de alguien especial y pidiendo que ese instante en mitad del fiordo no acabase nunca. Romántico lugar ¿Verdad?

Pero había que seguir hacia Voos y el autobús no espera. Y ahora lo que nos esperaba era una de las “mejores” carreteras para un aficionado a la bicicleta y del mundo del automóvil como lo soy yo: La Stalheimskleivane, como se conoce a la carretera con más pendiente de Noruega ¡18% de desnivel!. Se construyó en 1849 y además de su inconfundible pendiente y sus retorcidas curvas esta rodeada de numerosas cascadas a ambos lados durante su recorrido.

 

 

 

 

 

 

 

 

Después de llegar abajo sólo quedan ganas de volver a subir ¡Volveré a recorrer esta ruta en furgoneta! Pero ahora tenemos que seguir hacia Voos que si no, no llegamos. Pero aún quedaba parar en la cascada de Tvinde que dicen tiene una caída de aproximadamente 150 metros ¿Que opináis vosotros? Además tengo que deciros que cuentan los lugareños que beber de sus aguas nos da la eterna juventud, así que si alguna vez vais por allí echar un trago por si acaso.

Y por fín llegamos a Voos, un pueblo de 6000 habitantes aproximadamente y centro neurálgico de la comarca. Es conocido en Noruega como el pueblo del semáforo, porque solo tiene uno en todo el pueblo. No hubo tiempo para mucho, un paseo rápido y a comer ya que teníamos que coger el tren que nos llevaba a Myrdal para coger el Flåmsbana.

El Flåmsbana es el típico tren antiguo que te traslada un siglo antes con solo poner los pies en su interior. Como os decía antes estábamos en la línea férrea con mas desnivel del mundo y además en la cima de una montaña y si no me creéis mirar la nieve que había.

Pero como somos inquietos decidimos que teníamos que bajar del tren y recorrer los últimos kilómetros de recorrido a pie asi que nos bajamos en Håreina, e hicimos los últimos 3 kilómetros disfrutando del paisaje noruego. Y poniéndonos los dientes largos con las preciosas casas de las que disfrutan en Noruega.

Y una vez en Flåm y después de disfrutar de un rato para comprar souvenirs o simplemente pasear por sus calles tocaba embarcar despedirse de aquel bonito pueblo para navegar rumbo a Bergen.