Si hablamos de paisajes españoles no podemos dejar de mencionar el paisaje que conforma este mítico desierto de Navarra.
El favorito indiscutible de muchísimos turistas de diferentes partes del mundo y uno de los más destacados de España es este desierto que tiene más de 42.000 hectáreas y formaciones rocosas que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo. En este maravilloso lugar no llama la atención solo la labor de la erosión sino también la diversidad de diferentes materiales que pueden encontrarse en toda la extensión desértica. No solo el agua fue el responsable principal de la erosión en este territorio sino también –y sobre todo- el viento, que ha moldeado materiales como arcilla, yeso y areniscas dentro de la enorme cantidad que pueden encontrarse. Entre las formas más destacadas que se encuentran en el lugar están los barrancos, las mesetas que tienen una particular forma tabular y cerros que en España suelen llamarlos también cabezos. Este sitio fascinante es el escenario de las fotografías de los turistas más curiosos que llegan sorprendidos por la belleza del lugar y sin duda logran volver para seguir conociendo toda la extensión, porque no hay rincón que tenga desperdicio en las Bárdenas Reales españolas.

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En el año 1999 fue también declarado Parque Natural, una manera muy recurrente de proteger a las especies únicas que se encuentran en territorios de este estilo. Además de la conservación de las especies este nombramiento en particular ayuda a otro de los factores más importantes: el control del uso de los recursos dentro del Parque, algo que es fundamental para cuidarlo y conservarlo de la misma manera que se encuentra.