Si bien no es la capital de España, Barcelona se ha transformado en un lugar por excelencia en el país ibérico. Un poco de renombre a la ciudad se la dio Lionel Messi, Balón de oro en dos oportunidades consecutivas y estrella del Fútbol Club Barcelona, el principal equipo de España

Pero no todo pasa por una pelota. En Barcelona, capital de la región de Cataluña, existen edificios históricos, museos, playas, puertos, centros comerciales e instalaciones que quedaron de los Juegos Olímpicos de 1992.

Justamente con motivo de ese evento, durante los primeros años de la década del ’90 la ciudad recuperó más de cuatro kilómetros de playa en la zona del litoral. Están conectadas con el centro de la ciudad y todas están equipadas con los mejores servicios: duchas, vigilancias, Cruz roja y, en algunos casos, vestuarios, alquiler de hamacas y carritos.

Un punto clave de la ciudad es la “Plaza de Toros Monumental”. Es uno de los pocos lugares en España donde todavía se realizan festejos taurinos (el año pasado se cerraron “El Torín” y “Las Arenas”). Inaugurada en 1914 con el nombre de “El sport”, la Monumental tiene capacidad para casi 20 mil personas. Adentro posee un museo en el que se exhiben cabezas de toros, trajes de toreros y  documentos históricos.

A la hora de las compras el lugar preciso son las calles Portaferrisa, Pelayo, Rambla, Portal del Ángel y Plaza Cataluña. Allí las pequeñas tiendas conviven con los grandes supermercados y las franquicias de ropa más importantes del mundo.

Además se destaca, entre los edificios y sitios más emblemáticos, la Torre Jaume I, el monumento a Colón, Las Golondrinas, la Capitanía General, el Puerto Olímpico y el Hotel Vela.