Durante siglos pasados los jerarcas y arquitectos locales solían construir sus ciudades utilizando como punto de referencia el epicentro máximo del poder: el castillo donde habitaba el rey. La ciudad de Arundel es un claro ejemplo de un pueblo medieval que hasta el día de hoy sigue maravillando por su encanto a turistas de todas partes del mundo. Construida en el siglo XI este pueblo mantienen intacto el legado de una generación pasada donde el orgullo y el poder eran los estandartes que más la representaban. Obviamente el modo de vida actual en la ciudad está completamente inclinado al recibimiento de turistas, su restauración en el año 1815 dejó un castillo completamente nuevo que además sigue guardando en sus muros los retazos de una historia que representa uno de los puntos más importantes para la memoria de Arundel.

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La atracción principal de esta ciudad como no podía ser de otra manera es el legendario Arundel Castle, esta imponente obra arquitectónica que se encuentra abierta para el público hace más de 200 años cuenta con un espacio verde a sus alrededores que representa una de las postales más hermosas de la ciudad. Diferentes paquetes turísticos incluyen recorridos dentro del castillo donde el turista puede apreciar desde las lujosas habitaciones reales hasta los objetos más valiosos de su interior. La zona que incluye pinturas y retratos de su historia es una de las más atractivas del recorrido. Una tienda con merchandising y un restaurante completan el recorrido de este lugar imperdible dentro de la ciudad de Arundel.