Frente a San Nicolás se encuentra el Palacio de Lichtenstein, con su fachada neoclásica. Entre 1620 y 1627 perteneció a Kart von Lichtenstein, conocido como “el gobernador sanguinario” por ser el principal responsable de la ejecución de los líderes de la rebelión de 1618.

Desde la iglesia de San Nicolás verá la Casa del León Dorado, en el número 10, una de las pocas casas puramente renacentistas del Malá Strana. Ahora hay un bar, el U Mecenásé (tel.: 533 881). Estos pequeños bares, cuyo encanto radica sobre todo en sus antiguos muros, son típicos de Malá Strana. Ya en el año 1600 se servía aquí a los clientes; hoy en día, sin embargo, es mejor reservar mesa.

Cruce Karmelitská y siga por el pasaje con soportales, echando un vistazo a la plaza de la derecha, que todavía posee un ambiente cautivador (a pesar del McDonald’s, el cine y el bar irlandés). Está casi escondida detrás del arco de una puerta. Al visitante observador le esperan pequeñas sorpresa como ésta por todo el barrio.

El lado inferior de esta ajetreada plaza está flanqueado a la derecha por el palacio de Kaiserstein. Una placa en la fachada de la casa proclama que en un tiempo vivió aquí la mundialmente famosa cantante de ópera Ema Destinová. A la izquierda se encuentra el antiguo ayuntamiento del Malá Strana, hoy un club de jazz y rock llamado Malostranská beseda (tel.: 539024). Otro café, el Malostranská kavárna (tel.: 533 092), se ubica en esta plaza; en los meses de verano ofrece una buena oportunidad para comer y beber al aire libre.

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